Continuamos después nuestro remonte verso el norte. Atravesamos paisajes magníficos: lagos y ríos azul turquesa, glaciares, flores de todos colores.
Fuimos a ver pinturas rupestres que fechen de 1000 años antes cristo: manos en negativo y positivo. Los investigadores siempre no saben porque los indios Tehuelches pintaban esto, los chilenos construyen además un centro de investigación al pie de las pinturas. El lugar que es clasificado Monumento Nacional era bonito pero había pocas pinturas, estuvimos un poco decepcionados.
Después nos paramos en la Reserva Nacional Cerro Castillo, un bonito camping debajo los arboles (esto hace bien de encontrar la vegetación). Las hijas aprovecharon para construir una cabaña y después por hacer mucho CNED porque se echó a llover. En efecto, estamos en una de zonas más lluviosa de la planeta, lo que engendra una vegetación magnifica. En general, las lluvias se calman un poco en verano pero este año el primavera se eterniza así que en programa lluvia y frio (6 grado por la mañana).
Nos paramos en Coyhaique, una ciudad de 50 000 habitantes, la capital de la provincia en la que nos encontramos. Al programa todos los placeres de la ciudad: compras, lavandería, recambio de gas pero también y era mucho mejor: pizzería (encontramos por fin buenas pizzas en América del sur) y biblioteca (las hijas eran encantabas de encontrar una biblioteca como en Francia y una de las bibliotecarias fue muy gentil, ofreció un juego de memoria a las hijas, les leyó un libro…)
Luego fuimos en otra reserva nacional: La Reserva Nacional Rio Simpson, con paisajes siempre también bonitos y con siempre tanta lluvia. El año nuevo fue… Lluvioso! Lo celebramos en un camping de la reserva, sus propietarios tuvieron la buena idea de construir quinchos cerrados: en los campings a menudo hay un refugio con una mesa: el quincho, pero allí, había totalmente una habitación de 25 m2 con mesas y chimenea. Sitio para bailar! Cenamos de nochevieja con una pareja de francés que hace también américa del sur pero al pie, en parar, y en bus. Al menú un auténtico festín de cena de nochevieja: hamburguesas (Al fuego de leña), papas fritas y helado.